Viña Cucha Cucha

La tienda Alma del Itata de ARAUCO y la Municipalidad de Ránquil, celebraron la segunda versión de la noche del Cinsault, en Ñipas, comuna de Ránquil.

La Fiesta que se proyecta como una de las reuniones con mayor proyección del Valle del Itata, convocó a una gran cantidad de visitantes que pudieron conocer más del Valle y de esta cepa que es propia de la zona. En la jornada, se reunieron las viñas expositoras de esta cepa, que deleitaron con sus vinos y espumantes a los visitantes que llegaron de distintos lugares del país.

El objetivo de este encuentro fue que los pequeños productores del Itata puedan dar a conocer gran parte de la viticultura local y posicionar las cepas tradicionales, otorgando valor a la producción ancestral que se vive en esta zona del país; la cual no se puede mecanizar y en donde el trabajo es hecho a mano, a escala humana.

Cabe señalar que El valle de Itata es la cuna del vino chileno. Ahí llegaron hace ya más de 400 años, las primeras vides a Chile. Convirtiéndose el valle junto con sus viñedos en un patrimonio histórico-cultural sin precedentes en otras regiones del mundo.

Así, la actividad contó con la participación de diversos productores y emprendedores de la zona, que llegaron al evento para encantar al público no solo con vinos, sino que también con productos típicos de la zona; empanadas, tortillas, miel, harina tostada café de trigo, mermeladas, aceite de oliva entre otras bondades de este Valle.

Al igual que el año pasado, el cantautor proveniente de la localidad de ARAUCO, Charlie Benavente, presentó sus mejores canciones durante el evento para hacer más armoniosa la degustación de estos vinos locales, que son un orgullo para toda la comunidad.

Así, el Valle del Itata es un mundo distinto al Chile central, con raíces de la conquista, uvas diferentes, identidad de campo, productores pequeños, viñas familiares y mucha pasión.